domingo, 23 de marzo de 2014

Mandú, empanaditas coreanas ("Oldboy", Chan-wook Park, 2003)

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Adoro la comida asiática. He llegado a ingerir sushi en cantidades industriales. Pero el cine asiático... me suele costar. Y es que es muy diferente a lo que los espectadores occidentales estamos acostumbrados, tiene otros ritmos; otra narrativa. En general, y hablo solo desde mi (in)experiencia, me he encontrado con películas lentas y muy reflexivas. 

Por eso me sorprendí cuando una amiga me recomendó la película del coreano Chan-wook Park. Es sencillamente maravillosa. Oldboy presenta una historia totalmente oriental con un dominio de los tiempos envidiable. Es sencilla y profunda a la vez. Una de esas para ver y reconciliarte con el cine asiático. Para superar la ausencia de acción de Yasujiro Ozu y abrir la mente a films asiáticos que van mas allá de The Ring.


Las empanaditas coreanas (o mandú) que os traigo hoy tienen un interesante papel en la película, y aunque no tienen por objetivo presentarse como deliciosas ante el espectador, a mi me tentaron tremendamente. Se parecen a las gyoza japonesas, un habitual en mi congelador. Así que, lista de la compra en mano, me acerqué al barrio chino, mi lugar preferido de Buenos Aires, a la caza y captura de ingredientes (muchos de ellos desconocidos para mi). 

Y os prometo que están tremendas. Tanto, que cuando Juli, de Horneando Algo, me invitó a participar en la Revista Jengibre de otoño, supe que tenían que estar ahí. Junto con una receta de muffins que os mostraré pronto. 

Os recomiendo que visitéis la revista, porque aparte de mi pequeña contribución, vais a encontrar un montón de fotos y recetas para babear sobre el teclado.



Realmente esta receta tiene una complicación mínima en su elaboración, y lo que más tiempo os llevará es encontrar los ingredientes. Pero con paciencia y muchas preguntas a los compradores asiáticos (que a diferencia de ti) comprenden lo que pone en los envases, se consigue.

Ingredientes para las empanaditas:

150gr de carne
100gr de nira
100gr col
100gr tofu
100gr brotes de soja
50gr fideos de cristal chinos
1 ajo rallado
1 trozo pequeño de jengibre rallado
2 cucharadas de sésamo crudo
2 cucharadas de salsa de soja
1 cucharada de vinagre de arroz
1 cucharada de aceite de sésamo
1 cucharada de pimentón
1 cucharada de pimienta de szechuan
Una pizca de sal
Tapas de empanada para gyoza

Ingredientes para la salsa:

5 cucharadas de salsa de soja.
2 cucharadas de vinagre de arroz.
½ cucharada de salsa picante con chile crujiente.
Una pizca de sésamo crudo.


Mezclamos todos los ingredientes finamente picados en un recipiente, excepto las salsas. Colocamos la mezcla sobre un colador y presionamos ligeramente para retirar el exceso de líquido. Volvemos a colocarlo todo en el recipiente inicial y añadimos las salsas. 

Para rellenar las empanaditas, colocamos una pequeña bola de relleno sobre cada tapa de masa y cerramos en forma de media luna presionando con los dedos. Luego se fríen en abundante aceite. Por último, mezclamos los ingredientes de la salsa y servimos las empanaditas calientes. 

¡A atreverse, gente, que no es tan complicado como parece!

lunes, 25 de noviembre de 2013

Cheesecake ("Las chicas de oro", Susan Harris, 1985-1992)

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El calor ha llegado para quedarse a esta parte del hemisferio. Y yo, como buena norteña, siento ganas de encerrarme en el congelador. Por supuesto ya ni hablamos de encender el horno, porque eso ni me lo planteo. Así que de pronto me encuentro en un domingo, tirada cual perro con la lengua fuera y queriendo algo dulce pero fresquito, sobre todo lo segundo. El cheesecake (tarta de queso) era una elección obvia.


Para un día que no cuezo pasta o llamo al delivery (últimamente he andado cortísima de tiempo) quería compartirlo con vosotros. Así que me he puesto a buscar dónde salía el cheescake, para que tuviera sentido que os diera la murga con este post. En casi todos los sitios aparecía la misma serie: Las chicas de oro. Veo muchas series, pero esa me queda un poco antigua, teniendo en cuenta que tenía 3 años cuando se dejó de emitir.

Pero como siempre escribo sobre cosas que he visto, me he ido a youtube y me he visto del tirón el primer capítulo que he encontrado. ¡Es lo máximo! Al lado de estas señoras Carrie Bradshaw es una neoyorquina aburrida. Pero por favor, ¡si tienen un oso de peluche que se llama Fernando! Ahora que me he tragado las dos temporadas de Girls y que he visto más reposiciones de Sexo en Nueva York que de Los Simpson, me parece que ya tengo nueva serie "de las de no pensar". (Nota: se que es mucho mas divertido cuando hablo de sangre y Tarantino, pero de vez en cuando mi ñoñez sale a flote).

Bueno, a lo que íbamos. En la serie las tartas son habituales, ya que las jubiladas chicas de oro siempre tienen tiempo para hacer tartitas y sentarse a tomar el té (y lo digo con resquemor, ya que veo tremendamente lejos mi jubilación). Aunque cualquiera puede disfrutar de un ratito dulzón con esta tarta que se prepara en un pis pas.


Ingredientes:
  • 100gr de galletas (tipo "María").
  • 40gr de mantequilla
  • 350gr de nata
  • 350gr de queso crema (philadelphia o similar)
  • 50gr de azúcar
  • 2 cucharadas de té de gelatina neutra en polvo
  • 1 lima/limón
  • Mermelada de arándanos/fresa/frutos rojos 
  • Frutos rojos/arándanos para decorar


Primero, machacamos las galletas con un mortero y las mezclamos con la mantequilla con la ayuda de un tenedor. Extendemos la mezcla arenosa en una tartera y apretamos bien, para que quede una base compacta. Metemos la tartera en la nevera mientras preparamos la parte de queso.

En un cazo no muy grande, ponemos el azúcar, la nata y el queso crema. Ponemos a fuego fuerte y removemos con una cuchara hasta que se mezclen los ingredientes y llegue a punto de ebullición. En ese momento bajamos el fuego y añadimos la gelatina de la manera mas espolvoreada posible, para evitar que se hagan grumos. Mezclamos bien hasta que la gelatina se disuelva por completo y vertemos sobre la base de galleta que teníamos preparada en la tartera.


Metemos en la nevera y dejamos enfriar como mínimo 4 horas. Si tenéis prisa o hambre (o ambas), podéis meterlo al congelador sin que llegue a estar del todo congelado y luego llevarlo a la nevera. No es la manera más recomendable pero sí la más rápida de tener los mofletes llenos. 

Para presentar, se ralla la lima o el limón (lo que tengáis más a mano) por encima y se cubre con una fina capa de mermelada. Después se le agregan frutos rojos o arándanos por encima. Ya solo queda un té calentito para acompañar, o un té helado si vives en el hemisferio sur. On egin!





sábado, 26 de octubre de 2013

Pasta con albóndigas y Sunday Gravy ("Los Soprano", David Chase, 1999–2007)

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Soy adicta a las series. Las veo de todos los tipos, desde "Dexter" a "Sexo en Nueva York", pasando por fundamentales como "Lost" o la recientísima "Breaking Bad". Pero aún me faltaba un clásico entre los clásicos: "Los Soprano". Así que en uno de esos tiempos muertos en que no tengo capítulo nuevo de las series que sigo (casi necesito un cronograma y todo para organizarme), decidí poner un capítulo de la vida de Tony Soprano. Y lo amé.

La verdad es que cada vez es más complicado separar el cine de las series, ya no solo por los tremendos presupuestos que se manejan, sino por la calidad del producto. De hecho, me atrevería a decir que las series tienen una ventaja sobre las películas: son capaces de desarrollar a fondo los personajes y mostrar más facetas de los mismos, ya que tienen más tiempo para ello.

En el caso de "Los Soprano", lo fundamental son los personajes y sus distintas dimensiones. Ah, y la comida. Estos italianos saben lo que es comer. Y de eso se bastante, que desde que estoy en la Argentina (tierra de inmigración italiana por excelencia) he comido más pasta que toda la familia Soprano junta. Y si no que se lo pregunten a mi báscula.





Pero a lo que vamos, la receta. Ya que estamos hablando de un tremendo clásico como es esta serie, decidí hacer lo más tremendamente italiano que encontrara en la misma. Y empecé a investigar. Descubrí que la buena visión de la gente de marketing de la serie los llevó a publicar un libro con las recetas que salen en ella: "The Sopranos Family Cookbook: As Compiled by Artie Bucco".

Artie Bucco es el dueño del típico restaurante italiano al que suele ir a comer Tony Soprano, y "sus" recetas no le tienen nada que envidiar a las típicas de la abuela siciliana. Así que me hice con el libro en itunes (estas modernidades...) y traduje la receta del Sunday Gravy, que parece ser que es lo más típico que te puedes encontrar. Y voilá, aquí está el resultado. Eso sí, a armarse de paciencia, que la recetita lleva su tiempo...


Ingredientes para la salsa: (4 porciones)
  • 400gr de chuleta de cerdo (con hueso)
  • 400gr de carne de ternera para estofar
  • 300gr de salchichas frescas
  • 3 dientes de ajo
  • 150gr de concentrado de tomate
  • 3 latas de tomates perita pelados (cada lata 240gr escurridos/400gr con con jugo)
  • 4 hojas de albahaca fresca
  • Aceite de oliva
  • Agua
  • Sal y pimienta

Ingredientes para las albóndigas: (4 porciones)
  • 500gr de carne picada (yo usé de vacuno)
  • 2 rebanadas de pan de molde
  • 2 huevos
  • 2 ajos finamente picados
  • 1/2 taza de queso reggianito rallado al momento
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Aceite de oliva
  • Sal y pimienta

Para la pasta: (4 porciones)
  • 500gr de rigatoni.
  • Queso reggianito para espolvorear.



Pues allá vamos. Para la salsa, se calientan 2 cucharadas de aceite a fuego medio en una olla. Troceamos el cerdo en trozos grandes y lo cocinamos en el aceite durante 15 minutos aproximadamente, hasta que esté dorado. Lo sacamos y lo reservamos en un plato. Hacemos el mismo proceso con la ternera y las salchichas. Después quitamos la mitad del aceite y doramos los ajos (2 minutos aproximadamente). Sacamos los ajos y los colocamos junto con la carne.

A continuación echamos el concentrado de tomate y lo cocinamos durante 1 minuto. Luego se añaden los tomates pelados, con su jugo incluido, y se trituran con la batidora. Se añade un vaso de agua y se salpimenta. Por último, se añade lo que teníamos apartado en el plato y las hojas de albahaca en trozos grandes.

Se deja cocer a fuego lento durante 2 horas con la olla parcialmente tapada (por aquello de que tu cocina no parezca la escena de un crimen, con tomate por todos lados), removiendo ocasionalmente. Si la salsa se pone muy espesa le añadimos más agua.

Mientras, hacemos las albóndigas. Combinamos todos los ingredientes excepto el aceite en un bowl. Se hacen bolitas y se fríen hasta que estén doradas. Cuando la salsa haya estado hirviendo 2 horas, se saca la carne y se añaden a la olla las albóndigas. Se cocina durante 30 minutos más (la salsa tiene que estar espesa y las albóndigas tiernas).

Para terminar, hervimos la pasta, servimos con la salsa y espolvoreamos por encima el queso. Huele a Little Italy. ¡Bon Appetit!


PD. En los últimos meses he estado más desaparecida que la niña de "Poltergeist", pero he vuelto con más fuerzas que nunca, en plan "Terminator". ¡Prepárense, amigos!